Estás atrapada ante tu pantalla. No se te ocurre nada de nada. Pues a todas las personas que escribimos nos ha pasado, así que te voy a regalar 6 ejercicios para desbloquear ese cerebrito escritor.
- Vete a un parque, una cafetería o una sala de espera. Ponte tus audífonos e identifica a dos personas que hablan. Inventa los diálogos (si se ponen a discutir, mejor).
- Revisa fotos de tu infancia. ¿Qué edad tenías? ¿Cómo te sentías? ¿Era un paseo especial? Ahora escribe lo que se te ocurra.
- Busca una canción que te haga sentir muchas cosas (pero cuidado, que no sea tan profunda, porque no queremos que te vayas al abismo). Ahora, déjala que reproduzca en repetición por 12 minutos y escribe sin parar mientras la escuchas. Es mejor si escribes a mano.
- Toma cualquier libro y elige una frase. Cópiala en una libreta y completa un párrafo con ese inicio.
- Ahora con tecnología, dile a la IA de tu preferencia que te arroje 5 frases de inicio de historias de terror, por ejemplo, y continúa por tu cuenta con la que te guste más.
- Esta es mi favorita, sal a tomar un café con tu amiga o amigo cuya vida es la más trágica del mundo. Prepara un par de preguntas y deja que te cuente de todo. Mira a ver si no se te desbloquea la página en blanco.
Esperamos que estas ideas te hayan ayudado a salir de esa espantosa situación de no saber qué escribir. Seguramente no vas a escribir tu siguiente largometraje, pero al menos has ejercitado la mano y tu cerebro.


