Como Dos o Tres Producciones hemos hecho variedad de proyectos. Cada uno nos ha enseñado cómo ser mejores, cómo gestionar los recursos, pero, sobre todo, cómo hacer equipo. Te compartimos 5 lecciones.
- Organiza muy bien tu proyecto, divide las tareas y define claramente las responsabilidades. Si tienes un plan de trabajo, evitarás las improvisaciones y eso ayuda mucho a bajar la ansiedad de todos los miembros de tu cuadrilla. Se sienten parte de un todo.
- Aunque es old fashion, todo proyecto necesita un productor que le diga a todo el equipo qué tan grande es el reino y cuánta riqueza hay. Aunque la consulta, construcción y diseño sea colectivo, recuerda que siempre debe haber alguien que tome decisiones y pueda ver el todo, además de la dirección.
- Llénate de personas con talento, sentido de equipo y responsabilidad. ¿Qué queremos decir? ¿Vale realmente la pena una gran actriz, pero que llega tarde o no atiende indicaciones? ¿Debo darle el cargo de sonidista a mi amigo del alma solo porque es mi amigo? Con el tiempo, hemos construido una relación muy amistosa y respetuosa con profesionales de trayectoria impecable y eso nos ha hecho hacer grandes productos.
- Valora el talento. En la misma línea, trabajas con personas especiales, así que deja que cada uno aporte su visión y ya luego la persona en dirección valorará. Deja que la bailarina baile, deja que el diseñador de sonido te muestre sus pruebas, deja que el percusionista te haga bailar. En arte, todos necesitamos de todos.
- Habla claro y con mucho respeto. Es vital llamar las cosas por su nombre y evitar malos entendidos. Hemos sufrido, como muchos equipos, de desajustes emocionales, hay proyectos que nos han sobrepasado o carácteres con los cuales es difícil lidiar, pero si algo queremos compartirte es que el respeto ha sido nuestro timón siempre.
He aquí un bonus: mantén la calma, el buen humor y la confianza. Cuando pasa la tormenta, el proyecto sale y ahí sí todos gritamos ¡bravooo! tras bambalinas, cámaras o textos.
Te deseamos lo mejor en tu equipo.


